
En la punta sur este de la Cerdeña se encuentra un hermosísimo trecho de costa baja y abrupta alcanzable: desde norte recorriendo la Oriental Sarda para luego atajar en dirección Villasimius; desde Cagliari recorriendo, en menos de una hora de coche/moto, en poco más de una hora de autobús, una hermosísima carretera litoral que a cada curva desvela una calita en que aguas azules mojan playas de muy fina arena blanca o de pequeños guijaross lisos.
Largo el recorrido, entre una aldea y la otra, casi todos los poblados generalmente en verano, se encuentran bancos improvisados de fruta y verdura en los que es posible comprar, directamente por quien los produce, la fruta y las hortalizas de la zona, pildoras de genuinidad que hacen olvidar las postizas casitas con acceso “privado” a la playa abajo vislumbradas entre los escollos y la mancha.

El asalto por parte del turismo de masa se intensificó en los últimos años, pero no obstante muchos vean las potencialidades de una Costa Smeralda del sur, este litoral y su interior se están preservando discretamente, gracias también a los providenciales hallazgos arqueológicos que han logrado a contener o a bloquear totalmente, según la zona, el expansionismo edilicio indiscriminado. Por esta razón en la alta temporada estas límpidas y azules piscinas naturales son muchos más aprovechables de aquellas de la Costa Smeralda, a la que por otra parte no tienen nada que invidiar.

Más allá de la vida de playa es posible alejarse para excursiones diarias en el Parque Geomárino de Capo Carbonara, para hacer snorkelling o simplemente una nadada alrededor de la Isla dei Cavoli y de la Serpentara, o para participar a inmersiones con guías al descubrimiento de los numerosos restos que yacen sobre estos fondos. Villasimius era en efecto en la antiguedad un punto centralmente estratégico para el tráfico naval del Mediterráneo y sobre el antiguísimo sito nurágico (XIX – VI siglos a. C.) se asentó una colonia púnica (VII-II siglos a. C.), en seguida suplantada por una romana, mientras se remonta al período aragonés el resto que yace sobre el bajo fondo delante de la Isla dei Cavoli, un mercantil naufragádo alrededor del 1450 con su cargo de azulejos y ánforas, junto a canones y municiones.
Esta larga historia está contada en el Museo Arqueológico de la aldea, que más que una simple colección de piezas quiere ser un laboratorio activo en la promoción de la investigación arqueológica, siendo las actividades de excavación en la zona en fase aún germinal con respecto al ingente patrimonio aún escondido entre estas colinas.
El Museo se revela una agradable sorpresa para el alta aprovechabilidad del recorrido expositivo también por parte de los no empleados, por las guías disponibles y competentes (además las visitas con guías están incluidas en el precio de la entrada) y por la cura con que se ha elegido de proponer las piezas, flanqueandolos por numerosos paneles explicativos y agrupandolos en cuatro salas temáticas: la Sala del Territorio, en la que están recogidos los materiales procedentes generalmente desde el asentamiento romano (III siglo a.C. – V siglo d. C.) y los utensilios funerarios de las cercanas necrópolis de Accu Is Traias y Cruccuris; la Sala del Santuario de Cuccureddus, asentamiento púnico que se remonta al VII siglo a. C. – V siglo d. C. en que han sido halladas monedas, ánforas y utensilios de uso cotidiano, además que los numerosos ex voto (máscaras y reproducciones de partes anatómicas humanas) dejadas en prenda a la divinidad del lugar por los navigantes que doblaban Capo Carbonara; la Sala del Mar, que recoge las piezas recuperadas en los cercanos fondos marinos y es quizás la más sugestiva junto a la Sala del Relitto de la Isla dei Cavoli, donde algunos paneles ilustrativos y fotográficos integran los objetos expuestos documentando las fases cruciales de la recuperación.
Otro punto de interés es la Fortezza Vecchia, que se remonta al siglo XIV, sin embargo utilizada como baluarte defensivo en diferentes fases succesivas de la historia sarda. Actualmente hospeda a rotación exposiciones temporáneas.
Museo Archeologico di Villasimius, Via A. Frau
Tel.: 070 7930290
Fax: 070 7928041
Web: www.villasimiusweb.com
E-mail: museo@villasimiusweb.com
Horario:
Desde el Martes al Jueves: desde las 10.00 a las 13.00; desde el Viernes al Domingo: desde las 10.00 a las 13.00 y desde las 17.00 a las 19.00
Durante el verano están previstas aberturas por la tarde.
Cerrado el Lunes.
Billete:
Entero: € 3,00; Reducido: € 1,50 [personas >65, grupos de almenos diez personas, estudiantes escuela obligatoria, estudiantes universitarios (con libreta)]. Entrada gratuita para los niños <6.
Visitas con guías: Incluídas en el precio
Fortezza Vecchia, Piazza Gramsci, 1
Tel.: 070 7930232
Fax: 070 7928041
Web: www.villasimiusweb.com
E-mail: fortezza@villasimiusweb.com
Billete:
Entero: € 1,00. Entrada gratuita para los niños <6.
Billete único cumulativo para el Museo Arqueológico, la Fortezza Vecchia y las otras muestras temporáneas organizadas por la Cooperativa Cuccureddus, que gestiona el Museo Arqueológico y la Fortezza:
Entero: € 4,00; Reducido: € 2,50
Horarios autobuses
Cagliari-Villasimius (salida desde Piazza Matteotti)
Horario veraniego (desde el 16/6 al 15/9): 08,15; 11,15; 12,30; 14,05; 16,00; 17,00; 19,00; 21,00
Horario invernal: 05,00; 08,15; 11,15; 14,05; 20,10
Villasimius-Cagliari (salida desde Piazza Gramsci)
Horario veraniego (desde el 16/6 al 15/9): 08,45; 11,35; 14,35; 18,20; 20,10; 22,10; 00,20
Horario invernal: 06,30; 08,20; 11,05; 12,45; 15,45; 18,25
Duración del viaje: 1 h 25’